|

SAN ALBERTO DE
TRAPANI, PRESBÍTERO
DE NUESTRA ORDEN
Nació en Trápani (Sicilia)
en el siglo XIII. Adolescente aún, ingresó en el Carmelo.
Se distinguió por la fogosidad de su predicación evangélica
y por la fama de sus milagros. El año 1296 ejercía
el cargo de provincial de Sicilia. Célebre por su apasionado
amor a la pureza y a la oración, murió en Mesina,
probablemente el 1307.
SANTA
TERESA DE JESUS, VIRGEN Y DOCTORA DE LA IGLESIA, MADRE NUESTRA
Nace en Avila el
28 de marzo de 1515. Entra en la Encarnación el 2 de noviembre
de 1535. Funda en Avila el primer monasterio de carmelitas descalzas
con el título de San José el 24 de agosto de 1562.
Inaugura el primer convento de frailes contemplativos en Duruelo
el 28 de noviembre de 1568. Llegará a fundar 32 casas. Hija
de la Iglesia, muere en Alba de Tormes el 4 de octubre de 1582.
Gracias a sus obras -entre las que destacan el Libro de la Vida,
el Camino de perfección, Las Moradas y las Fundaciones-
ha ejercido en el pueblo de Dios un luminoso y fecundo magisterio,
que Pablo VI iba a reconocer solemnemente, declarándola doctora
de la Iglesia universal el 27 de septiembre de 1970.
Teresa, nuestra madre,
maestra de oración en el pueblo de Dios y fundadora del Carmelo
Teresiano, se nos presenta en la Liturgia de este día con
toda su belleza espiritual. A través de los textos del Oficio,
el recuerdo de la Santa se transforma en alabanza a Dios que la
enriqueció tan sin medida, y en plegaria ferviente pidiendo
por la santidad de la Iglesia. Palabra de Dios y palabras de Teresa,
entrelazadas, forman el texto de la Liturgia de las Horas. En comunión
espiritual con su madre, el Carmelo ofrece hoy el sacrificio de
alabanza como eco de la voz glorificadora de quien vive ya en las
moradas de la casa del Padre.
SAN JUAN DE LA
CRUZ, PRESBÍTERO Y DOCTOR
DE LA IGLESIA, PADRE NUESTRO
Nació en Fontiveros
(Avila) el 1542. Instrumento providencial en las manos de Teresa
de Jesús, le ayudó en su renovación de la Orden
desde la primera fundación de frayles contemplativos en Duruelo
el 28 de noviembre de 1568. Enfermo en Ubeda, se fue a cantar maitines
al cielo la noche del 13 de diciembre de 1591. Es guía insidcutible
de los caminos del espíritu. Célebres son sus tratados:
Subida del Monte Carmelo, Noche Oscura, Cántico Espiritual
y llama de amor viva. Pío XI le confirió el título
de doctor de la Iglesia universal el 24 de agosto de 1926.
San Juan de la Cruz
es el padre y maestro espiritual del Carmelo Teresiano, doctor de
la vida cristiana en su dinamismo teologal, cantor de la hermosura
de Dios y de la belleza de la creación. Su recuerdo se transforma
hoy en liturgia viva. A través de la alabanza divina, su
oración y su poesía, su canto eterno de gloria, se
hace viático y plegaria del carmelo peregrino aquí
en la tierra. Su doctrina fue una exégesis viva del Evangelio;
por eso la palabra de Dios ilumina su experencia, y sus enseñanzas
tienen alcances insospechados en la meditación de esa palabra.
La liturgia de esta solemnidad es palabra de Dios y palabra de Juan
de la cruz en una síntesis de meditación y alabanza.
Escucha un poema de San Juan De la Cruz en
formato .wav
SANTA TERESA DEL
NIÑO JESUS, VIRGEN DE
NUESTRA ORDEN
Nació en Alencon
(Francia) el 2 de enero de 1873. Entró en el Carmelo de Lisieux
el 9 de
abril de 1888. Durante varios años se encargó de la
formación de las novicias como ayudante de la maestra. Exhaló
su último suspiro en un éxtasis de amor el 30 de septiembre
de 1897. Un año más tarde y en la misma fecha, salía
a la luz su Historia de un alma que tanta influencia espiritual
iba a ejercer con sus numerosas ediciones. Pío XI canonizó
a Teresa el 17 de mayo de 1925 y la proclamó Patrona de las
Misiones el 14 de diciembre de 1927.
Teresa del Niño
Jesús es faro que ilumina los caminos del Evangelio para
los hombres de hoy. El recuerdo litúrgico de la Santa llena
nuestra oración de su misma vivencia espiritual. En su Oficio
cantamos con ella la experiencia de Dios Padre, que en su misericordia
infinita ha derramado sobre nosotros el Espíritu de amor.
En esa caridad divina radica el secreto de la misión de la
celestial Carmelita en la Iglesia: ser el amor en el corazón
del Cuerpo Místico, para vivir así la plenitud de
los carismas. Evocamos también la experiencia eclesial de
la Santa: su amor sin límites, hecho oblación de la
propia vida a fin de que todos los hombres lleguen al conocimiento
de la verdad y a la unidad que Jesús pidió al Padre.
BEATA
ISABEL DE LA SANTISIMA TRINIDAD, VIRGEN DE NUESTRA ORDEN
Isabel Catez de la
Trinidad nació el 18 de julio de 1880 en el campo militar
de Avor, diócesis de Bourges (Francia). El 1901, ingresó
en el Carmelo de Dijon, donde profesó el 1903. Allí
falleció el 9 de noviembre de 1906 para irse -como dijo ella-
«a la luz, a la vida, al amor». Adoradora auténtica en espíritu
y verdad, llevó una vida humilde, acrisolada por intensos
sufrimientos físicos y morales, en alabanza de gloria de
la Trinidad, huésped del alma, hallando en este misterio
el cielo en la tierra y teniendo clara conciencia de que él
constituía su carisma y su misión en la Iglesia.
SANTA TERESA DE JESUS, «DE LOS ANDES»,VIRGEN
DE NUESTRA ORDEN
Juana Fernández
Solar vino al mundo en Santiago de Chile el 13 de julio de 1900.
Desde su adolescencia se sintió atraída irresistiblemente
por Cristo. El 7 de mayo de 1919 ingresó en el monasterio
de las Carmelitas Descalzas de«Los Andes» con el nombre de Teresa
de Jesús. Entregó su alma a Dios el 12 de abril del
año siguiente después de hacer su profesión
religiosa. Fue beatificada por Juan Pablo II en Santiago de Chile
el 3 de abril de 1987 y canonizada en Roma el 21 de marzo de 1993.
Propuesta como modelo a los jóvenes, es la primera flor de
santidad de la nación chilena y del Carmelo Teresiano de
América Latina.
SANTA TERESA BENEDICTA
DE LA CRUZ (Edith Stein),
MARTIR DE NUESTRA ORDEN
Edith
Stein vio la luz en Breslau el 12 de octubre de 1891, en el seno
de una familia hebrea. Apasionada buscadora de la verdad a través
de profundos estudios filosóficos, logró hallarla
con la lectura de la autobiografía de Santa Teresa de Jesús.
El año 1922, recibió el bautismo en la Iglesia católica
y el 1933, entró en el Carmelo de Colonia. Murió mártir
de la fe cristiana en los hornos crematorios del campo de concentración
de Auschwitz el 9 de agosto de 1942, durante de la persecución
nazi, ofreciendo su holocausto por el pueblo de Israel. Mujer de
singular inteligencia y cultura, ha dejado numerosos escritos de
elevada doctrina y honda espiritualidad. Fue beatificada por Juan
Pablo II en Colonia el 1 de mayo de 1987. Y proclamada santa en
el año 1998.
|